El Funebrero hizo un enorme segundo tiempo, logró revertir la historia y ponerse 2-1, pero San Martín lo empató de penal a cinco del final y se llevó el triunfo 3-2 en el descuento gracias a un rebote fortuito.
El fútbol muchas veces es ingrato, y la tarde en el estadio Hilario Sánchez fue una prueba de ello. En un partido vibrante y lleno de emociones, Midland demostró carácter, fútbol y rebeldía, pero terminó cayendo 3-2 ante San Martín de San Juan por la fecha 28 de la Primera Nacional, en un desenlace dramático que dejó al equipo sin premio cuando merecía llevarse todo a Libertad.
El desarrollo del encuentro:

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Un comienzo adverso: Los primeros 30 minutos fueron del local. San Martín salió a presionar y encontró la ventaja rápido, a los 11 minutos, con un cabezazo de Sebastián González. El Funebrero sufrió en esa primera etapa, pero nuestro arquero, Leguiza, mantuvo al equipo en partido con atajadas clave, permitiendo que el plantel se acomodara sobre el final del primer tiempo con avisos de Bulacio y Flores.
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La gran reacción Funebrera: El complemento fue otra historia. Desde el vestuario, Midland salió decidido a llevarse por delante al Verdinegro. A los 6 minutos, Matías Flores definió con una enorme categoría para marcar el 1-1 y silenciar a los locales.
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Magia y ventaja: El equipo leyó a la perfección los espacios que dejaba San Martín atrás. Con un Bulacio intratable ganando de arriba, Midland arrinconó al dueño de casa. El merecido premio llegó a los 31 minutos: Rosetti frotó la lámpara por la derecha y clavó un zapatazo inolvidable al ángulo del arquero Díaz Robles para el 2-1. Era todo fiesta visitante.
Un final con sabor amargo
Lamentablemente, en los últimos diez minutos el partido se nos escurrió de las manos. A los 41′, en una jugada fatídica tras un centro al área, el árbitro Córdoba sancionó un penal para el local que Ferreira cambió por gol (2-2).
Cuando todo indicaba que el encuentro terminaba en un empate que, por el desarrollo final, ya tenía gusto a poco para Midland, la fortuna le jugó una mala pasada al Funebrero. Ya en tiempo de descuento, Dante Alvarez sacó un remate que se desvió en el camino, descolocó a nuestra defensa y sentenció el injusto 3-2 definitivo.
Lo que viene
Pese al golpe anímico del final, el equipo de Joaquín Ituerria demostró que tiene con qué pelearle de igual a igual a los de arriba, mostrando un nivel superlativo en el segundo tiempo. Ahora será momento de dar vuelta la página, quedarse con lo bueno y prepararse para la próxima batalla. ¡A levantar cabeza, Funebrero!
