En una entrevista exclusiva para el podcast de la Copa Argentina, el arquero y figura de Midland, Mauro Leguiza, analizó las claves de la eliminación de Argentinos Juniors. Entre la intuición técnica y el sentido de pertenencia, el “1” reveló cómo se gestó la clasificación más importante en la historia de la institución de Libertad.
La convicción como estrategia
Para Mauro Leguiza, el triunfo ante el último subcampeón de la Copa Argentina no fue producto del azar, sino de una mentalidad inquebrantable que se gestó desde la pretemporada. A pesar de la diferencia de categoría y el escaso tiempo de preparación (apenas 16 días), el plantel se convenció de que no serían un rival de paso.
“Yo estaba convencido de que sí, se percibía buen ambiente, se percibía de que el equipo estaba seguro, pero yo sentía de que íbamos a ganar”.
El guardameta subrayó que la intención del grupo siempre fue competir de igual a igual sin pasar desapercibidos: “Sentía que no íbamos a quedar afuera. No sé de qué manera, pero que íbamos a competir e íbamos a luchar hasta el final”.
Radiografía de una definición épica
El encuentro, que finalizó 1 a 1 tras los goles de Alan Lescano y Campana, se resolvió en una tanda de penales que ya forma parte del folklore del ascenso. Leguiza, quien atajó tres disparos consecutivos y convirtió el penal decisivo, admitió que la falta de presión fue su mayor aliada.
El jugador reveló una curiosa “inconsciencia positiva” al no saber que el penal ejecutado por Leandro Fernández era el definitorio para la permanencia de Midland en el torneo: “No era consciente de que el penal de Leandro Fernández era el definitorio, sinceramente. Por ahí quizás eso me jugó a favor”. Tras detener ese primer remate, su confianza creció, permitiéndole enviar un mensaje de seguridad a sus compañeros y marcar su presencia ante el rival.
Al ver que la serie se extendía, tomó la determinación de ejecutar el último tiro: “Al ser arquero siento que tengo ventaja. Al conocer el puesto, al conocer qué puede llegar a pensar mi colega, eso por ahí me ayuda”.
El factor institucional: La gestión de Agustín Orión
El presente de Midland no puede entenderse sin su contexto institucional. Leguiza destacó la importancia de tener como presidente a un ex-jugador como Agustín Orión. Para el guardameta, contar con él es un valor agregado único: “Tenerlo todos los días para mí es un privilegio. No todos tienen la suerte que tengo yo de tener presidente a un ex-arquero que el mismo se presta para charlas, para experiencias vividas desde la posición”.
El club atraviesa un notable crecimiento bajo una gestión que Leguiza define como dedicada y presente. “Veo mucho trabajo detrás, veo mucha gente que vive para el club, que trabaja, que tiene sentido de pertenencia”. Además, recordó con emoción el apoyo de las 9.000 personas que acompañaron al equipo hasta Lanús, resaltando el esfuerzo de la gente por estar presente.
Un hito en la madurez profesional
A sus 32 años, Leguiza atraviesa un momento de plenitud y madurez. Define esta clasificación como un premio al “trabajo silencioso” y al sacrificio que implica el fútbol en las categorías menores. Con este resultado, Midland rompe una racha de cinco intentos fallidos en los 32avos de final, logrando por primera vez avanzar de fase.
“Quedamos realmente en la historia de Midland. Es la primera vez que paso de fase y que sea de esta manera es algo que va a ser inolvidable”.
El héroe de la jornada concluyó su reflexión valorando su presente en Libertad: “Esto es un premio al trabajo, a tantos años de sacrificio, de esfuerzo. Hoy disfruto en el lugar donde estoy. Estoy donde quiero estar, sinceramente”.
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